La paz, Bolivia (2025)

Olas en lo alto.

Trasladar el mar a un país sin salida a el, es una invitación a explorar lo desconocido, la inmensidad del horizonte. Salir de las fronteras del país (vida), para experimentar el más allá (mar), la obra como ventana y los poemas como umbrales en los que se deja el ego para trascender en el océano de conciencia pura. 


Esta exposición colectiva se desarrolló en el marco de la celebración del día de los muertos en Bolivia,  fecha importante de conmemoración de este tránsito de la vida al más allá. Es por esto que las obras expuestas están compuestas por la fotografía “olas en lo alto” y los poemas de mi abuela Juana Guzmán Vargas, quien falleció hace 10 años. Ellas muestran en conjunto, el camino luminoso de conciencia expandida al que se llega con la muerte, al dejar atrás el cuerpo  y sumergirse a explorar la naturaleza que lo contiene todo.

TESTAMENTO.

Dejo mis manos…

en los versos descansados 

de mi diario,

en los incógnitos vacíos 

de mis seres queridos.


Mis ojos…

en los remolinos de la niebla 

donde la noche es ciega.


mi voz…

en los secretos del viento,

en el eco de la luz,

en los labios del silencio.

 Mis huellas…

en la agonía de la luna

en la senda agreste 

humedecida por la lluvia.

Mi perfume…

en las violetas, 

las rosas,

y flores de la montaña.

A la luna…

mi inspiración desnuda.

A mis hijos

mis poemas y mis besos.

A Pachamama…

mis huesos

y a Dios…

mi alma.


CUANDO MUERA… 

Verán pasar mi imagen

deshaciéndose en la lejanía,

bailando en las olas placenteras

hasta que el sol agonice en sus orillas.

En la niebla perezosa en las colinas,

en el aire despertando la arboleda

en sus tiernas caricias mañaneras

o…

en el sol ardoroso de las sendas.

cuando muera…

verán pasar mi imagen

en el filo de la sierra

en el agonizante sol en el cenit

en la lluvia saltando en las praderas;

en la esquiva sombra

de los naranjales

a la luz de las estrellas,

o…en las silentes noches

sin luna y sin luciérnagas.

Cuando muera…

verán pasar mi imagen

en los maduros lienzos de mis cuadros

en los añosos renglones de mi diario

donde plasmé mi sentir en mis poemas.