BOLIVIA 2018

BOLIVIA 2025

viajes espaciales

Partiendo de la libertad como apertura, del ritmo azaroso de un viaje de mochila, esta exposición busca mostrar las vivencias que se gestan al estar en constante movimiento, en contacto con el ambiente, las personas y aquello que se esconde detrás de ellas, esa magia que se crea en los encuentros inesperados.

Es por esto que esta exhibición se encuentra dividida en tres niveles que descienden de un plano abierto que se va cerrando. En el primero, se resalta la grandeza de la naturaleza en contraste con el hombre, quien sucumbe ante la enormidad y belleza que lo excede, este a su vez se enaltece ante la experiencia de libertad que lo rodea sin límite próximo, la vastedad del paisaje en su ímpetu más poderoso, lo envuelve en un ensueño que lo eleva de lo terrenal al invitarlo a clavar su mirada más allá de su pequeña existencia. En el segundo nivel el lente baja un poco hacia el contacto con la gente, convirtiendo a la persona en protagonista de la imagen. La mirada entra en la cotidianidad para resaltar su vida, posarse en el gesto, como queriendo entrar nuevamente en el juego de ser humano, haciendo parte de los vericuetos interminables de la imaginación que crea su entorno, su personalidad y su forma de ver el mundo.

En el último nivel, la materialidad del sujeto desaparece para encontrarse con su estela proyectada sobre diferentes lienzos, una existencia que se afirma nuevamente en la sombra, un sueño, un constante desvanecimiento.

En conjunto, esta muestra destaca visos de un viaje guiado por la intuición, una aventura ausente de plan y de mapa, una vivencia que se tejió a cada paso cambiando de forma, divagando en la profundidad del continente, su gente y sus sombras, una la vivencia de lo desconocido, un salto alvacío que ahora queda develado y forma parte del recuerdo.