Silencio
Vacío lleno de flores
Comencé, a ver en las flores la expresión del universo, sus detalles, colores, formas y olores me llevan a un mundo de quietud, armonía y perfección que sólo el cosmos puede igualar, siento, como si estuviera flotando en el espacio en una noche sin luna, y cada estrella palpitante aunque diminuta en la lejanía, se vuelve inconmensurable, como las flores, habitantes silenciosas del territorio, reflejos del comienzo del mundo, motor que enciende la vida y con su existencia la ilumina, atrayendo a seres que llegan a fluctuar en sus adentros, a veces bipedos e irremediables y otras diminutos voladores que en un diálogo desprovisto de palabras inundan la tierra de magia.
Este proyecto tiene como objetivo evidenciar que en la pequeña existencia de una flor, se refleja una grandeza insospechada, a veces dada por sentada. Una belleza efímera que cambia con las horas, una vida que florece y fenece en un parpadeo, prueba de ello es que ninguna de estas flores existe en él presente, aun así, en su representación se encuentran todas ellas, las que desaparecieron en el aire y las que están por venir. Espejos de una inmanencia que se renueva, así como se renueva todo lo que nos rodea.